SOBRE MI

LAURA FABRÉ CALONGE

Basándome en una visión amplia y multidisciplinar de la psicología inicié este proyecto profesional fruto de la motivación y la ilusión de alguien que siente gran vocación y responsabilidad hacia su trabajo.

Mi objetivo principal es el de conseguir que las personas que vienen a verme reciban la atención adecuada y personalizada en relación a su problemática, para conseguir una mejor calidad de vida y bienestar emocional.

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ORIENTACIÓN TERAPÉUTICA

Tanto por la variedad de estrategias terapéuticas disponibles como por la eficacia científica probada, trabajo principalmente con una orientación de tipo cognitivo-conductual (clica aquí para más info). Este enfoque se ha extendido a un amplio rango de trastornos psicológicos, así como a la promoción y prevención de la salud. Se trata de una de las modalidades terapéuticas más utilizadas por psicólogos y psiquiatras.

Sin embargo, en paralelo a mi orientación principal complemento el trabajo terapéutico con otras técnicas y estrategias provenientes de diferentes corrientes teóricas, también de validez científica constatable. Algunas de estas orientaciones son: sistémica (terapia familiar), breve-estratégica, constructivista, narrativa, etc..

Según mi criterio, resulta de vital importancia que la figura del psicólogo tenga en cuenta y se nutra de toda aquella información y conocimiento (técnicas, investigaciones, autores, etc.) que considere útil y se haya demostrado su fiabilidad y validez a lo largo de los años, aunque no forme parte de la orientación terapéutica por la cual se rija principalmente.

También es indispensable que los psicólogos, al igual que el resto de profesionales de otros ámbitos, permanezcamos en estado permanente de actualización y aprendizaje, ya que la ciencia de la psicología se define en constante proceso de cambio y transformación.




MÉTODO DE TRABAJO

Sabemos de la existencia de determinados aprendizajes perturbadores, los cuales nos generan dolor y resentimiento y perjudican nuestra salud y relaciones interpersonales. Así pues, se plantea un tratamiento donde tras identificar, describir y comprender estos elementos, la persona sea capaz (mediante sus propios recursos) de influir en ellos de forma positiva, modificándolos y eliminando su carga negativa. Con ello, la persona extinguirá esta relación de interferencia que deterioraba su calidad de vida.

Para conseguirlo, algunas de las técnicas más utilizadas en la terapia cognitiva-conductual son la reestructuración cognitiva, las autoinstrucciones, el entrenamiento en habilidades sociales (la asertividad, la toma de decisiones y la resolución de problemas), las técnicas de exposición y de relajación, etc.

Además, a lo largo del procedimiento terapéutico complemento el trabajo con otras técnicas y estrategias provenientes de diferentes corrientes y enfoques teóricos (constructivismo, sistémico, breve-estratégico, narrativo, etc).